Sobre el Glaucoma

¿Qué es el glaucoma?

El glaucoma es una afección crónica que afecta a un 1 a 3 % de la población española de más de 40 años y a aproximadamente un 10 % de los mayores de 70.1 En su mayoría asintomático, se caracteriza por una pérdida progresiva e irreversible de la visión, y frecuentemente se asocia con presión intraocular elevada. El glaucoma es una enfermedad progresiva del ojo que, si no se trata, puede producir ceguera con el tiempo. El glaucoma se asocia frecuentemente con una mayor presión ocular debido al desequilibrio entre la producción y el drenaje de líquido intraocular. El ojo sano produce líquido para ayudar a mantener la forma del ojo. Normalmente, este líquido natural se drena a través de una zona conocida como malla trabecular y se absorbe en el torrente sanguíneo. Si el líquido no se drena al mismo ritmo con el que se produce, comenzará a acumularse presión en el ojo. Con el tiempo, esta mayor presión puede deteriorar el nervio óptico y destruir la visión.

El glaucoma y la presión ocular

Es fácil confundir la presión ocular y el glaucoma, pero resulta importante comprender la diferencia. Aunque la presión intraocular (PIO) se suele asociar con el glaucoma, es posible presentar la enfermedad sin ella. El hecho de que presente glaucoma depende del nivel de presión que puede tolerar su nervio óptico sin deteriorarse. Este nivel varía de una persona a otra y, en algunos casos, es posible que nunca presente glaucoma. Por eso es tan importante programar un examen completo con dilatación de pupilas al menos una vez al año. Puede ayudar a su oftalmólogo a determinar qué nivel de presión ocular es adecuado para usted.

Tipos de glaucoma

Hay dos tipos principales de glaucoma: Glaucoma de ángulo abierto y glaucoma de ángulo cerrado.

Glaucoma de ángulo abierto

El tipo más frecuente de glaucoma es el de ángulo abierto y representa aproximadamente el 70 a 90 % de los casos. Esta enfermedad es progresiva y no tiene signos que se puedan detectar anticipadamente. La presión ocular (PIO) elevada es el factor de riesgo más importante para el desarrollo y la progresión del glaucoma de ángulo abierto. A medida que aumenta la presión ocular, puede producir gradualmente:

  • Daño del nervio óptico.
  • Pérdida de la presión periférica.
  • Ceguera, si no se trata.
Glaucoma de ángulo cerrado

El segundo tipo más frecuente de glaucoma —el glaucoma de ángulo cerrado— se produce cuando el iris bloquea las vías de drenaje del ojo. Como resultado, el líquido no puede circular por el ojo y aumenta la presión. Esta afección puede producirse repentinamente (glaucoma agudo de ángulo cerrado) o de forma gradual (glaucoma crónico de ángulo cerrado).

El oftalmólogo puede realizar una prueba ocular para determinar si el ángulo de su ojo es ancho y normal, o estrecho y anormal.

1. Sociedad Española de Glaucoma; www.sociedadglaucoma.com

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